junio 30, 2015

Café vida.




Mirada de miel que en momento dado, no tardó mucho en desaparecer todo miedo que me quedara por realizar tal cruce de miradas que me hizo entrar en ese túnel, donde su entrada era marcada por el camino que sus ojos iban marcando. Me guiaban a un camino el cual seguridad de su destino no tenía, pero simplemente no seguirlo era imposible.

Al llegar a lugar tan extraño, supe que bienvenido era desde que sus ojos decidieron ver los míos. Cómodo me sentí, vivo palpité junto a aquella luz que seguía saliendo de su iris, luz que enamoró hasta el lugar más deshabitado de mi cuerpo.

Así ella le doy vida al lugar donde un día, clausuré sin intención de que alguien más entrara, pero ella entró, suyo hizo ese lugar abandonado, luz le dio.

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